Autoconsumo y Energías Renovables: Claves para la Transición Energética

ambiental de la construcción de grandes presas (alteración de ecosistemas, desplazamiento de comunidades, etc.), la dependencia de las condiciones hidrológicas y los costos iniciales elevados. También existen preocupaciones sobre los efectos de las sequías o cambios climáticos que podrían afectar el caudal de los ríos.
En resumen, la energía hidroeléctrica sigue siendo una fuente clave de energía renovable, con tecnologías avanzadas que la hacen más eficiente y menos invasiva, aunque enfrenta retos medioambientales y sociales que requieren soluciones innovadoras para su desarrollo futuro.

Funcionamiento de una planta hidroeléctrica

1.Captación del agua: El proceso comienza con la captación del agua desde un embalse, que almacena grandes cantidades de agua, generalmente en una zona elevada. La energía potencial del agua almacenada en el embalse, debido a su altura, es la que se convertirá en energía cinética cuando el agua se libere.

2.Turbinas: El agua almacenada se libera hacia las turbinas a través de canales o tuberías (llamadas «conductos forzados»). A medida que el agua fluye con fuerza, impacta las palas de las turbinas, que giran gracias a la fuerza del agua. Este giro convierte la energía hidráulica en energía mecánica.

3.Generadores: Las turbinas están conectadas a generadores, que convierten la energía mecánica (el giro de las turbinas) en electricidad mediante un sistema electromagnético. En los generadores, el movimiento de las turbinas hace que un rotor gire dentro de un campo magnético, lo que genera corriente eléctrica.

4.Transporte de la electricidad: Una vez generada, la electricidad se transporta a través de líneas de transmisión hacia los consumidores finales, ya sea a nivel local o regional.

Tipos de plantas hidroeléctricas

1.Plantas de almacenamiento por bombeo (hidroelectricidad reversible):
Este tipo de planta permite almacenar energía. Durante los períodos de baja demanda eléctrica, el agua se bombea hacia el embalse superior, usando electricidad excedente. Cuando la demanda de electricidad es alta, el agua se deja caer y pasa por las turbinas para generar electricidad.
En España, por ejemplo, se encuentra la Planta de almacenamiento por bombeo de Cijara: Situada en la provincia de Badajoz, es una de las plantas de mayor capacidad de almacenamiento por bombeo en España. Tiene una potencia instalada de 1.000 MW y desempeña un papel crucial en el equilibrio del sistema eléctrico nacional.

2.Plantas de paso o de río: Estas plantas aprovechan el flujo continuo del agua en los ríos, sin necesidad de grandes embalses. Son de menor tamaño y tienen menos impacto ambiental, pero dependen de un flujo constante de agua.
En España, por ejemplo, se encuentra Planta Hidroeléctrica de Ricobayo (Zamora), situada en el río Esla, esta es una planta de paso que aprovecha el caudal del río sin necesidad de grandes embalses. Aunque hay una pequeña reserva de agua, su funcionamiento depende principalmente del flujo constante del río.

3.Plantas de almacenamiento convencional: Utilizan grandes embalses donde el agua se almacena y se libera según sea necesario para generar electricidad.
En España, por ejemplo, se encuentra, Planta de Almendra (Salamanca)
ubicada En el río Tormes, en la provincia de Salamanca con una Capacidad de 915 MW. Esta planta forma parte del sistema de embalses que gestionan los recursos hídricos del río Tormes, con una capacidad significativa de generación y almacenamiento.

Innovaciones tecnológicas

A lo largo de los años, la tecnología hidroeléctrica ha evolucionado, permitiendo mejorar su eficiencia y reducir el impacto ambiental. Algunas de las innovaciones más relevantes incluyen:

•Turbinas más eficientes: Las turbinas actuales son más eficientes, capaces de generar más electricidad con menos agua y con menos impacto en el ecosistema.

•Micro hidroeléctricas y pequeñas plantas: Para zonas remotas o de bajo impacto, las micro hidroeléctricas están ganando popularidad. Estas son instalaciones de pequeña escala que aprovechan corrientes de agua sin necesidad de grandes infraestructuras.

•Tecnologías de monitoreo y control digital: La digitalización ha permitido mejorar la gestión de las plantas, optimizando la generación de electricidad en tiempo real según las condiciones del agua y la demanda.